El fanegas armado es un ceporro, en todos los sentidos de la palabra. El tipejo practica su (dudosa) habilidad con las armas, pero no tiene en cuenta el retroceso. Y un consejo: vístete bien, alma de cántaro.
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¿Quién no tiene un amigo cabroncete, de esos que te hacen bromas pesadas? Este chaval que está sobado con una birra en la mano es víctima de un sujeto de esa especie, que le mete un petardo en la lata.
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Remi Gaillard, puñetero genio del humor francés, vuelve a las andadas. Le hemos visto torpedear todo tipo de situaciones y ahora se convierte en castor para dar por saco a esta gente que hace piragüismo.
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Va a llegar un momento que el rollete entre Iker y Sara va a cabar empalagando. Pero de momento, todo documento gráfico que alude a la pareja tiene su gracia. Este se lo debemos a Pepe Reina, que es un cachondo.
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Esta joven risueña no necesita más que una cama, un aparatito que vibre y unas buenas pilas para pasárselo en grande. Y si se le acaban las pilas, tiene recursos para seguir disfrutando.
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Este inocente niño ha estado a un pelo de recibir un buen golpe y experimental su primer trauma infantil que, como no podía ser de otra manera, iba a ser causado por la gañana hermana mayor.
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Tirarse por el tobogán de una piscina sin agua puede tener consecuencias muy nefastas. Y más cuando la longitud de la misma tiene ridículas medidas. Hay quien no volverá a repetir la experiencia.
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Este hombre es, desde ya, un mito de la televisión. El tío desmenuza, uno a uno, un buen puñado de trucos de magia. Lo hace en forma de parodia, pero así es como nos engañan todos los que se dicen magos.
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Y esta vez no hablamos en sentido viciosillo, sino que nos referimos a una cochina con todas sus letras. Como el baño estaba recién fregado optó por desahogarse en el primer rinconcito que vio. ¿Sería pis, no?
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